MINIMALISMO APLICADO A LA VIDA CON HIJOS

Hola de nuevo !!! 

Comienzo esta entrada al blog con unas preguntas: ¿Sabes qué es ser minimalista? ¿Está un poquito de moda últimamente no? Pues yo vengo a darle una vuelta al tema, una vez más. Y es que quiero aplicarlo al mundo de la maternidad y enfocarlo a los hij@s y a cómo podemos ponerlo en práctica en nuestra vida cotidiana, tengamos los peques que tengamos en casa (hasta si tenemos gemelos o mellis jeje).

Yo me siento muy en consonancia con el minimalismo y lo aplico desde que era pequeña, casi sin saberlo. Para empezar, la simple definición de minimalismo ya me parece interesante: todo aquello que ha sido reducido a lo esencial y ha eliminado cualquier elemento no necesario. Además, a esta corriente se asocian palabras que suenan tan bien cómo: abstracción, estandarización, austeridad, purismo, orden, precisión, síntesis, sencillez, desmaterialización y concentración.

En el día a día de cualquier persona se puede aplicar minimizando al máximo los objetos que se tienen en casa o en la zona de trabajo, siendo menos materialista, disminuyendo las compras, eliminando elementos de nuestros dispositivos, etc.

¿No te parece que este concepto es ideal para aplicar en la maternidad? Si estás de acuerdo conmigo, sigue leyendo y encontrarás algunos consejitos prácticos sobre cómo adapto este concepto a mi vida y mi familia.

1. Los peques tienen, en la actualidad, muchas posesiones (demasiadas por lo general). Vamos a pensarlo detenidamente, ¿es necesario que tengan tantos juguetes? ¿Tanta ropa? ¿Tantas sábanas, peluches, decoración, libros...?

Desde hace un tiempo estoy especialmente concienciada con este punto e intento donar o regalar todo aquello que veo que se ha quedado pequeño para mis hij@s o que está demasiado desgastado o que, simplemente, ha dejado de interesarles. Esto es fácil de hacer cuando no tienes planificado tener más hij@s pero también puedes llevarlo aun cuando planeas ser mami de nuevo. Por ejemplo, puedes pasarle el material "sobrante" a alguna persona cercana y que te lo devuelva cuando deje de necesitarlo o lo necesites tú.

En definitiva, si el juguete o ropa o accesorio de que se trate se ha quedado en mal estado: DÓNALO o TÍRALO. Si está en buen estado pero no se le da uso en tu casa (por ejemplo que no se haya usado en los últimos 3 meses): REGÁLALO o PRÉSTALO (si crees que lo necesitarás más adelante).

2. Nosotras, como mamis, también acumulamos mucho material no necesario. Me refiero a prendas que ya no nos quedan bien (como las que usamos durante el embarazo o tras el parto). También me refiero a cosas que guardamos de recuerdo; me parece genial guardar algún recuerdo como los cordones umbilicales, alguna foto impresa, algún documento de nacimiento... pero no tenemos que guardar absolutamente todo lo que usamos en el hospital o toda la ropa que utilizaron nuestros hij@s cuando eran recién nacidos.

3. En general también tendemos a acumular muchas cosas innecesarias: discos de música que ya no tenemos dónde reproducir, libros que ya no volveremos a leer, ropa que hace años que no usamos, cosmética que ha caducado, objetos que compramos para dar un uso que no se está dando... o, simplemente, artículos que ya no nos hacen felices, que han perdido su utilidad para nosotras.

4. Algo más a reducir es el número de fotos o aplicaciones que tenemos en nuestros móviles u ordenadores, los correos electrónicos de nuestra bandeja de entrada...

Si tenemos "limpias" nuestras herramientas de uso cotidiano también conseguimos sentir un poquito menos de caos en nuestras vidas.

5. Los artículos de limpieza e, incluso, los productos de limpieza también pueden ser minimizados a lo más básico. 

Con un producto que desinfecte toda la casa deberíamos tener suficiente. Quizás algún otro específico y poco más.

6. Un punto especial para la ropa de los más pequeñ@s.

Dicen que usamos el 20% de lo que tenemos en nuestro armario y en el caso de los niñ@s creo que esto se cumple sobradamente. Los peques acaban usando 3 o 4 conjuntos que les son más cómodos en su día a día y alguna prenda más especial para ocasiones contadas. El resto del armario puede que sobre :P

7. Las joyas.

Respecto a ellas yo sigo la máxima de menos y más y prefiero tener pocas pero buenas, joyas que me hagan sentir bien, artículos que me ponga y me hagan brillar. En el minimalismo se tiende a tener pocas cosas pero exclusivas, funcionales y de calidad; y en el caso de las joyas ésto quiere un mayor sentido.

8. Un tip: cuando compremos algo nuevo asegurarnos de deshacernos de algo antiguo, de esta forma no acumularemos más de lo que ya tenemos de forma infinita.

9. Deshazte de todo aquello que no te proporciona felicidad.

Si compraste bisutería o ropa o cosmética... lo que sea que en su momento te causó un sentimiento positivo; pero que ya no te produce ninguna ilusión, piensa que el objeto en sí ya cumplió su función (ya te hizo feliz) y le agradeces lo que te brindó. Pero si ya no te hace feliz, no te sientas culpable; deshazte de él.

10. Inversión en productos de calidad. Por último, comentaros la importancia de adquirir productos de calidad, tened en cuenta que vais a comprar menos artículos pero estos deben ser de la mayor calidad para asegurarnos que durarán y que nos serán de mucha utilidad.

Al ahorrar en número de cosas compradas podemos permitirnos el lujo de que lo que compremos tenga un precio mayor con lo que conseguiremos tener objetos de valor que nos entusiasman y nos harán sentir felices.

Es lo que ocurre por ejemplo con artículos que son verdaderas inversiones, que sabemos que amortizaremos, como un buen cojín de lactancia (gemelar en caso de tener gemelos o mellizos).

Se me ocurren muchos otros tips sobre el minimalismo así como muchos aspectos a comentar por lo que, si os parece bien y así me lo hacéis saber, escribiré más sobre este tema en futuros blogs.

Podéis dejar cualquier comentario en la cuenta de instagram sonora_baby.

Os deseo, de corazón, muy feliz maternidad práctica y consciente :D