ENTREVISTA MARGARITA ALVAREZ SOBRE LA FELICIDAD Y LA MATERNIDAD

Elegida como una de las 50 mujeres más poderosas de España por la revista Forbes, Margarita Álvarez es sin duda una de las mujeres que más ilusión me hizo poder entrevistar.

Ha desempeñado puestos de alta dirección en grandes multinacionales, trabajó, por ejemplo, en Coca Cola durante 15 años como Adjunta al Presidente y Presidenta del Instituto Coca Cola de la Felicidad.

Por si fuera poco, Margarita ha escrito un libro sobre la felicidad ("DECOTRUYENDO LA FELICIDAD").

Su carrera profesional es, obviamente, digna de admiración. Sin embargo, esta entrevista me la concedió para hablar sobre maternidad porque esta mujer, además de tener una carrera meteórica, es madre de tres hijos.

Me interesaba enormemente conocer cómo lo hace, cómo se organiza, qué educación lleva a cabo con sus pequeños, qué opina de ciertos temas relacionados con la maternidad y la felicidad de los niños (y de las madres)…

Tenéis la entrevista completa (con la propia voz de Margarita Álvarez, que lo cuenta estupendamente) en el podcast Sonora baby maternidad, igualmente os voy a intentar transcribir en este post algunos puntos claves que nos explicó durante la grabación de la entrevista.

Para empezar, Margarita no se considera una super Woman ni una madre perfecta sino que confiesa que sus hijos se tuvieron que adaptar a una madre que no paraba, que vivía en una especie de "locura" con ausencias por motivos de trabajo. Lejos de sentirse culpable (aunque sí que se sintió culpable en el pasado), Margarita siente y opina, muy sabiamente y con notas de humor, que ella es la mejor madre para sus hijos y que la ventaja es que éstos no tienen con quién comparar... ¡es la madre que les tocó!  ;)

También nos habla de su libro "Decotruyendo la felicidad", que no considera de auto ayuda y que ha podido escribir gracias a sus experiencias trabajando en las Universidades de Harvard y California, en países que trabajan la felicidad... Por tanto, es un libro donde plasma los conocimientos que le gustaría transmitir a sus hijos con las claves que ha descubierto para poder ser felices.

Margarita lleva a cabo una educación que "vuelve" a lo básico: generosidad, esfuerzo, trabajo... y, sobretodo, sentido del humor. Me contaba una anécdota muy divertida sobre una carta que el frega-platos "había escrito" a sus hijos. Admite que, no debiéramos pero somos madres reales y como tales, a veces, se escapa un chillido. En cuanto a este tema, nos da una lección muy importante a través de un ejemplo y es que su madre le enseñó a ser generosa con sus actos más que con sus palabras.

Los valores que más inculca a sus hijos son los siguientes: que sean buenas personas, que sean felices y que hagan felices a los que les rodean. Con estos elementos engloba otros valores importantes como el esfuerzo, algo que ve vital para su aprendizaje y para su futuro. Sin embargo, Margarita no cree que por soñar con algo se cumplirá seguro, lo que sí cree es que con el esfuerzo conseguirán llegar más lejos y encontrarán cosas muy bonitas por el camino. Se debe enseñar a los niños a luchar por sus sueños, logrando así que acaben más cerca de ellos, aunque también debemos hacerles entender que no es totalmente seguro que lleguen a cumplirlos, pues podríamos generarles frustración. Hablando más sobre valores, hay otros como la humildad que le resultan igualmente muy importantes.

Confundimos felicidad con alegría. El niño no tiene que estar siempre alegre: tiene que frustrarse, tiene que aburrirse... y debemos ayudarles a desarrollar herramientas para combatir los sentimientos negativos, según Margarita, no es positivo para ellos la sobre protección y el decirles a todo que "si". Lo que si es bueno para su aprendizaje es que les expliquemos el porqué les decimos que "no". Los niños siempre van a querer disfrutar el ahora, y eso es totalmente normal. Nosotros somos los que marcamos cuando se disfruta de ciertas cosas.

La felicidad es algo que llega, no es algo que debamos obsesionarnos en conseguir o en que nuestros hijos consigan. Basta con que intentemos que nuestros hijos disfruten, sin obsesionarnos. Por las noches, cuando Margarita está en casa con ellos, les pregunta a sus hijos qué tres cosas bonitas les han pasado durante el día. Este es un hábito que les ayuda a desarrollar herramientas para ser felices en el futuro. También ella aprovecha para contarles las vivencias bonitas que ha disfrutado durante el día.

Los límites los considera muy importantes y opina que los padres no somos amigos, que debemos aprender a ser rotundos y poner barreras, siempre y cuando lo hagamos desde el cariño y nunca de malas formas.

En relación al momento del parto, es algo que se suele mitificar pero para Margarita, como para muchas madres, no fue el momento más bonito de su vida. A ella le hace mucho más feliz vivir momentos en que su hijo le regala un dibujo o le dice "te quiero". El parir es un momento curioso pero, como madre, no es el mejor de su vida, en su vida como madre hay vivencias mucho más especiales, momentos de verdad "mágicos". De hecho, Margarita se enamoró de sus hijos con el tiempo, no en el momento que nacieron. A muchas mujeres les pasa esto, y no es motivo de frustración sino algo muy natural.

Sobre la culpabilidad en la maternidad nos contó que sucede en parte por la presión social y en parte porque nos metemos en la maternidad de forma exclusiva renunciando a otras facetas como la de amiga, hija, esposa, trabajadora... No hay un solo modelo de maternidad, lo importante es que cuando estemos con ellos sea un tiempo de disfrute. Somos muy completas, vamos a relajarnos, porque sentirnos culpables no les hace bien a ellos. ¡Vamos a quitarnos esa presión!

Los niños tienen el derecho a pensar que tienen los mejores padres, incluso en situaciones como las de separaciones sentimentales de los padres, dejémosles sentir que su padre y su madre son los mejores.

La maternidad tiene aspectos muy difíciles como el de no dormir. Son cosas complicadas de gestionar... lo mejor: tomarse las cosas con humor y aprender el arte de relativizar. 

En cuanto al auto cuidado como madre, Margarita disfruta tanto trabajando o estando con sus hijos que estas experiencias ya las considera de auto cuidado. Cada una debe encontrar tiempo para si misma y definir qué quiere hacer en esos ratos que verdaderamente le haga disfrutar. Para transmitir algo bueno a los demás, has de estar bien tú: tienes que cuidarte, mimarte y perdonarte.

Cuando los hijos entran en la adolescencia, hay que hablar mucho y, sobretodo, escuchar mucho. Es una etapa que debe pasar, que es necesario para su desarrollo. Lo importante es que estemos ahí, que les mimemos, ... siempre con límites, porque vuelve a recalcar que los padres no somos amigos de nuestros hijos sino padres.

El secreto de Margarita Álvarez para ser feliz es intentar sacar el lado positivo de todo. Su segunda hija estuvo muy malita de pequeña pero los recuerdos son bonitos porque se queda con el pensamiento de que hubo muchísima gente que estuvo ahí para ayudar. Y otro secreto: dejar pasar un tiempo, normalmente la noche ya que tras dormir los problemas se ven un poquito menos graves. Esto lo cuenta Margarita a pesar de haber pasado por momentos muy duros como la muerte de su padre.

Los niños aprenden por imitación y ver a sus padres activos, verles hacer deporte o simplemente realizar escapadas a la naturaleza, por ejemplo, les va a servir de mucho para que sean niños y, luego, adultos amantes del deporte y la naturaleza.

Margarita confiesa que odia madrugar y que no es una persona de rutinas. A ella le gusta vivir sin planificación e incluso meditar le cuesta mucho, dice que su cabeza no para. ¡Me alegra mucho saber que una mujer haya tenido mucho éxito sin levantarse a las cinco de la mañana!

Como punto negativo, Margarita es olvidadiza (algo tenía que tener que le hiciera humana jeje). También confiesa ser mala cocinera y estar alejada de la perfección, pero conoce muy bien sus debilidades y se ríe de ellas. Todos tenemos algún punto "negativo" pero todo se puede suplir y sobre llevar. Se lleva aún mejor si conoces esos puntos débiles y todavía mucho mejor si los de tu alrededor los conocen también.

Lo que mueve a Margarita es aprender y también las personas. Como meta le gustaría cambiar el mundo y seguir con las mismas ganas de aprender y las mismas inquietudes por hacer cosas que ha tenido y tiene hasta el momento presente.

Para ir finalizando, Margarita me hizo ser consciente de que lo que hacemos en el día a día puede ser de gran ayuda para mucha gente y que eso es lo que debemos trabajar, más allá de intentar realizar grandes obras.

Y, por último, no olvides que pedir a los niños que te enseñen cualquier cosa (ellos a ti) es algo muy chulo de hacer, esto les genera inquietudes y nosotros aprendamos de ellos, ¿no crees que todos deberíamos poner en práctica este consejo?

Me encantó hacer esta entrevista y aprendí muchísimas lecciones de vida y maternidad, ¡espero que todas tú también!