EL SUEÑO DEL BEBÉ: LO QUE NO TE HAN CONTADO

Muy buenas comunidad Sonora!!

Os quiero hablar sobre el sueño del bebé pero de una forma totalmente distinta a lo que he oído y leído yo al respecto hasta el momento. Y dejando muy claro que no incluyo en este contenido a bebés que tengan patologías específicas que requieran tratamiento médico.

Existe mucha información sobre las etapas del sueño, los motivos por los que parece que duermen peor o mejor los bebés, las edades en que parece mejorar el sueño, etc

Se habla y se escribe mucho sobre los distintos métodos que existen para conseguir que los niños/as duerman mejor, o al menos intentarlo; desde el método Stivill hasta los consejos de Carlos González pasando por el método Ferber, y muchísimos más.

Pues bien, yo no voy a tratar estos temas (no porque no los considere interesantes e importantes sino porque creo que ya existe mucha información sobre ello accesible a todos nosotros). Yo quiero hablarlos de la forma más directa y sincera, desde el corazón, sobre lo que para mí es el tema del sueño del bebé.

Durante mi primer embarazo escuché a muchos papis aconsejarme que aprovechara para dormir ya que con la llegada del bebé no dormiría en un tiempo. Nunca me imaginé hasta que punto esto iba a ser tan duro, antes de ser madre siempre creí que moriría si no podía dormir 7h mínimo cada noche.

Con la llegada del peque, y viendo lo poquito e interrumpidamente que dormía éste, pasaba los días calculando cuando se produciría el milagro de que durmiera del tirón al menos 5 horas cada noche y preguntándome cuando conseguiría quedarse dormido sin tener que mecerlo durante dos horas cantándole todo el repertorio de nanas que conocía.

Primero mi esperanza era que al pasar la cuarentena el sueño mejorara, luego que a los tres meses, luego que quizás cuando dejara de amamantarlo, luego que cuando empezara la guarde... Podéis imaginar mi desesperación cuando veía que el sueño no mejoraba sino que en realidad empeoraba conforme pasaban los meses...

Y sé que no todos los bebés duermen mal, hay muchos que empiezan a dormir bien antes, pero la realidad es que la mayoría no dejan descansar a sus progenitores. 

Cuando un bebé duerme mal comienzan a surgir una serie de aspectos negativos en los adultos que le cuidan ya que la falta de descanso nos llena de frustración, desesperación, agobio, ansiedad, mal humor, falta de concentración y un largo etcétera. Todo esto se acrecienta cuando en lugar de un bebé tenemos gemelos. Y, claro, lo que queremos es una solución. Y cuando estamos ya muy desesperados, cualquier solución nos sirve; desde métodos extremos hasta medicación para que el niño duerma.

Tengo que confesar que con mi primer hijo probé métodos diversos, desde el más dulce y suave (que no funcionó nunca) hasta el más frío (que tampoco funcionó). Y tras estos experimentos a los que sometí a mi hijo, me di cuenta por fin de la cruda realidad y es que mi hijo no iba a dormir bien hasta que le tocase dormir bien, y esto sucedió al poco de cumplir tres años.

Sin ninguna intervención por mi parte y como por arte de magia, mi hijo comenzó a dormir de seguido, sin lucecita ni compañía, sin nadie que velase sus sueños, sin ayuda, sin chupete... se acostaba y dormía. Y, sinceramente, pienso (y he contrastado con numerosos pediatras tanto de Barcelona como de Málaga y Córdoba) que cada niño comienza a dormir con una pauta normal y estable de sueño cuando su madurez se lo permite y punto.

Con la llegada de las mellizas (hace un año) he comenzado de nuevo esta pequeña pesadilla que consiste en no dormir pero ahora me resulta menos traumático y la razón es lo que vengo a contaros hoy. Es algo que he comprobado con mi propia experiencia y la de otras mamis, y algo que he hablado con una pediatra especialista en sueño del bebé.

El gran secreto es el siguiente: todas las personas tenemos el sueño dividido en pequeños períodos de tiempo en los que perdemos el sueño profundo. Los adultos, en su mayoría, gestionamos en estos períodos sin darnos cuenta y conseguimos seguir durmiendo plácidamente.

Los bebés, sin embargo, no nacen con esa habilidad y tras cada micro sueño suelen despejarse al sentirse desprotegidos y es por ello que piden, a su forma, que alguien les ayude a conciliar de nuevo el sueño o que directamente les saque de la cuna o cama porque "creen" que el sueño llegó a su fin.

Los niños necesitan tener una rutina clara a la hora de ir a dormir y también necesitan sentirse protegidos mientras duermen. Por tanto, lo único que podemos hacer por intentar mejorar el descanso de pequeños y mayores en nuestro hogar es crearles unos hábitos muy concisos de sueño. Debemos hacer cada noche exactamente las mismas pautas y a las mismas horas, es decir; si los bañamos por la tarde pues comenzar a ello a la misma hora cada día, luego un poco de juego o cena o cuento o lo que toque y siempre siempre dejarles unos minutos en estado muy relajado a través de música o meciéndoles en brazos o acariciándoles etc. Tras todo esto, iremos a la habitación en la que duermen y nos aseguraremos de que todo esté a oscuras, y ya en ese momento cada padre/madre decide según la preferencia de su bebé si le dormirá en brazos o en la cama junto a él o en la cuna con caricias ... y tendremos paciencia hasta que se duerma porque señores y señoras, y he aquí la clave; EL BEBÉ SE DORMIRÁ CUANDO PUEDA Y SE VOLVERÁ A DESPERTAR PIDIENDO ATENCIÓN DE SU CUIDADOR CUANDO CONSIDERE OPORTUNO.

Y sí mis queridas madres y padres... hay que pasar esta fase, y mi consejo no es otro que pasarla con dignidad, con mucho positivismo y como algo temporal porque eso es lo que es, algo muy temporal que quedará en una anécdota que contaremos a nuestros hijos cuando sean grandes.

Además, no moriremos de sueño ni de cansancio, no nos saldrán mas arrugas por ello, no se nos estropearán los órganos por falta de descanso, ni se nos caerá el cuerpo a pedazos, ... ni siquiera engordaremos por ello. La falta de sueño no nos matará pero una depresión por darle vueltas a lo poco que dormimos si puede acabar con nosotros/as.

Así que usemos el famoso refrán "mal de otros consuelo de tontos" al revés, y dejémonos consolar por el hecho de que el 80% de los padres están pasando en este momento por el mismo trauma, y una vez más, que es temporal. Todo llega y todo pasa. Es desesperante, y frustraste y, sobretodo, muy muy agotador; pero se sobrevive y volveremos a dormir en un futuro no tan lejano todas las horas que queramos.

Sinceramente, y con la mano en el pecho, este es para mí el gran método, el gran consejo que os puedo transmitir desde la experiencia propia y ajena y desde el consejo de especialistas.

A mí el único método que me facilitó un poco el sueño nocturno durante el primero año teniendo gemelas fue el cojín de lactancia gemelar ya que con él se reducían el número de tomas que daba cada noche.

Pero claro, me preguntaréis porqué no dar al bebé pastillas o gotas o cualquier milagro en forma de medicina actual... pues porque no es sano, porque no es tan milagroso y porque no lo aconsejan los pediatras.

Existen varios productos para ayudar a conciliar el sueño del bebé:

La melatonina (Melamil es su nombre comercial en España) es la hormona del sueño en forma de gotas para niños pequeños. Esta hormona se produce de forma natural en el cuerpo humano y puede que haya niños que generan la suficiente cantidad cuando son pequeños pero muchos pediatras la desaconsejan totalmente en bebés y, en muchos casos, ni siquiera es efectiva. Hay alimentos que pueden ayudar a general más cantidad de esta hormona de forma natural (plátano, nueces, tomate, arroz, avena...) y también la oscuridad hace subir el nivel de melatonina en el cuerpo de forma natural.

El antihistaínico conocido como Variargil es desanconsejado por casi todos los pediatras. Es un medicamento para tratar alergias que ha sido usado durante muchos años como ayuda para conciliar el sueño del bebé por la somnolencia que produce como efecto secundario. Mi pediatra me dijo, textualmente, que solo lo ha recomendado dos veces en sus muchos años de profesión y han sido dos casos muy muy extremos. 

La homeopatía también ofrece varios productos a base de plantas que prometen ayudar a conciliar el sueño de los más pequeños. Puede que sean naturales pero tienen una cantidad asombrosa de azúcares así que, por favor, si decidís suministrarlo a vuestros hijos; aseguraros de estar informados sobre su composición para ser totalmente conscientes de lo que estáis dándoles.

Hay que ser una madre (un padre) sacrificado? Ir a trabajar cada mañana con ojeras hasta el suelo? Tomarse 3 cafés seguidos en menos de 2 horas? Estar de mal genio porque no conseguimos descansar? ... Bueno, es temporal... y no puedo consolaros de otra forma... quién tenga un producto o un método milagroso que le haya funcionado sin dañar la salud de su pequeño ni su bienestar, estaré encantada de escucharlo (o leerlo) pero hasta el momento lo que veo en mi caso  y en mi alrededor son historias de niños que no duermen hasta que un buen día duermen, y no solo duermen sino que caen redondos cada noche y no hay manera de despertarlos cada mañana; pero a su debido tiempo.

Por último, no puedo dejar de aconsejar una y mil veces que descanséis cuando podáis, que si el niño se duerme a las 12 de la mañana, y podéis, os echéis aunque la casa esté a medias; que si tenéis 30min para comer en el trabajo, empleéis 20min en descansar; que si no tenéis forma pidáis ayuda a quién sea (una vecina también vale).

Espero no haberos desanimado con este artículo sino más bien animaros a que os toméis este tema con paciencia y buen humor porque somos padres, para lo bueno pero sobretodo para lo malo, y la felicidad de nuestra paternidad/maternidad depende de cómo nos tomemos los momentos y fases de nuestros peques.

Muy feliz no descanso a todo el que esté en el mismo momento en que estoy yo ahora mismo con el tema del sueño !!

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