CONSERVACIÓN DE LA LECHE MATERNA EXTRAÍDA

Hola mamis!! Os traigo un tema que me parece muy práctico, se trata de cómo conservar la leche que nos hemos extraído.

Para empezar, comentaros que la extracción manual puede parecer tediosa pero es, sin embargo, la más amable con nuestro cuerpo. Para mí es la forma menos dolorosa y la que mejor descarga los pechos evitando así la temida mastitis.

En el día a día es cierto que lo más rápido es la extracción con saca leches eléctrico, y en este caso la marca para mí es indiferente. He probado varias marcas, conocidas y no conocidas, y todas han cumplido su función perfectamente. Lo que sí es importante es que sea eléctrico, el saca leches manual es un aparato que jamás aconsejaría. 

Otro tema importante es que el extractor debe estar muy limpio, es aconsejable desinfectar sus partes en agua hirviendo. Nuestras manos y senos también deben estar limpios en el momento de la extracción así como los botes dónde vayamos a guardar después la leche.

En cuanto al acto de la extracción, simplemente mencionar la importancia de estar en un ambiente relajado, con una correcta postura de la espalda y pensando en nuestro bebé (o bebés si se trata de gemelos o mellizos) para que la leche fluya mejor.

Una vez extraída la leche, cuánto más rápido la guardemos en los botes de conservación mejor. En mi opinión, los botes deben ser de cristal, con cierre hermético, que se puedan hervir y congelar y de un tamaño en el que quepan entre 100 y 300 ml de líquido.

Yo encontré los botes que uso en Amazon y no fue fácil. Los que mejor me han servido han sido unos botes cuyo fin real es el de conservar yogures hechos en yogurtera. En el hospital usaban unos de plástico duro de la marca Medela que también eran reutilizables y muy cómodos de usar.

Una vez guardada la leche en los botes, deberemos apuntar con rotulador permanente la fecha y hora de la extracción y también los mililitros que hay en cada bote. Si lo apuntas en el mismo bote (en el cristal) se podrá borrar después para poder reutilizarlo tantas veces como necesites.

Y al congelador directamente, donde puede aguantar hasta 6 meses. Cuando queramos usar esa leche simplemente meteremos el bote al baño maría (SIN LA TAPA) y nos aseguraremos de que la leche no está demasiado caliente cuando queramos dársela a nuestro bebé (o gemelos o mellis), en su correspondiente biberón.

Un truquillo para aprovechar la leche que se ha puesto mala en el congelador por no haberse usado a tiempo, es utilizarla para hacer jabones naturales o cremas hidratantes para el cuerpo. Si queréis recetas para fabricar estos jabones o cremas podéis pedírmelo y escribiré sobre ello en próximos artículos.

Cómo siempre digo, espero que esta información haya sido útil para, al menos, una de vosotras. 

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Un besito muy muy fuerte para todas !